Día después

El reloj marca eterno la hora

en que el tiempo se detuvo

el reloj de la cocina,

teñida, encinta.

El calor de la tarde, 

la brisa y árboles frutales

carceleros todos

mientras esperamos el final.

Afuera tormentas espantosas

y aquí no hay tiempo y circunstancia

pero mata la espera

las caras sombrías bajo el parrón

mejor dormir con ellas

pues hoy el futuro se acabó.

RSS // Mobile // Archive
Blizzard Theme by Kaya Murer