Día después
El reloj marca eterno la hora
en que el tiempo se detuvo
el reloj de la cocina,
teñida, encinta.
El calor de la tarde,
la brisa y árboles frutales
carceleros todos
mientras esperamos el final.
Afuera tormentas espantosas
y aquí no hay tiempo y circunstancia
pero mata la espera
las caras sombrías bajo el parrón
mejor dormir con ellas
pues hoy el futuro se acabó.